Sabemos que la exactitud de la medición es muy importante para fabricar un producto de calidad. La exactitud es el grado de concordancia de la dimensión medida con su verdadera magnitud. También se puede definir como la cantidad máxima por la que el resultado difiere del valor verdadero o como la cercanía del valor medido a su valor verdadero, a menudo expresado como un porcentaje. El valor verdadero puede definirse como el promedio de un número infinito de valores medidos cuando la desviación media debido a varios factores, tiende a cero. En la práctica, la obtención del valor verdadero no es posible debido a las incertidumbres del proceso de medición y, por lo tanto, no se puede determinar experimentalmente. Las desviaciones positivas y negativas del valor verdadero no son iguales y no se cancelarán entre sí. Uno nunca sabría si la cantidad medida es el valor verdadero de la cantidad o no.
La precisión es el grado de repetibilidad del proceso de medición. Es el grado de concordancia de las medidas repetidas de una cantidad realizadas mediante el mismo método, bajo condiciones similares. En otras palabras, la precisión es la repetibilidad del proceso de medición. La capacidad del instrumento de medición para repetir los mismos resultados durante el acto de medición para la misma cantidad se conoce como repetibilidad. La repetibilidad es aleatoria en la naturaleza y, por sí sola, no garantiza la precisión, aunque es una característica deseable. La precisión se refiere a la reproducibilidad consistente de una medición. La reproducibilidad se especifica normalmente en términos de una lectura durante un período de tiempo determinado. Si un instrumento no es preciso, dará diferentes resultados para la misma dimensión para lecturas repetidas. En la mayoría de las mediciones, la precisión asume más importancia que la exactitud. Es importante tener en cuenta que la escala utilizada para la medición debe ser adecuada y cumplir con un estándar aceptado internacionalmente.
Es esencial conocer la diferencia entre precisión y exactitud. La exactitud da información sobre qué tan lejos está el valor medido con respecto al valor verdadero, mientras que la precisión indica la calidad de la medición, sin dar ninguna garantía de que la medición sea correcta. Estos conceptos están directamente relacionados con los errores de medición aleatorios y sistemáticos.
La Figura 1.1 también muestra claramente la diferencia entre precisión y exactitud, en la que se realizan varias mediciones en un componente utilizando diferentes tipos de instrumentos y se representan los resultados. Se puede ver claramente en la Figura 1.1 que la precisión no es una sola medición, sino que está asociada con un proceso o conjunto de mediciones. Normalmente, en cualquier conjunto de mediciones realizadas por el mismo instrumento en el mismo componente, las mediciones individuales se distribuyen alrededor del valor medio y la precisión es la cercanía de estos valores entre sí.
Verdadera magnitud: Medida nominal. No es posible debido a las incertidumbres del proceso de medición y por tanto no puede ser determinada experimentalmente.
Exactitud: El grado de concordancia de la dimensión medida con su verdadera magnitud. Máxima cantidad la cual el resultado difiere del valor verdadero o qué tan cerca está de su valor verdadero.
Precisión: Repetitividad del proceso de medición. Grado de concordancia de repetidas mediciones realizadas con el mismo método. Precisión refiere a la reproducibilidad consistente de una medición.
Repetibilidad: Es la habilidad del instrumento de medición de repetir los mismos resultados durante el acto de medición de la misma cantidad. Es de naturaleza aleatoria y no asegura la exactitud pero es una característica deseable.
Reproducibilidad: Se entiende como la consistencia de las mediciones hechas por diferentes evaluadores utilizando el mismo equipo de medición.
Si un instrumento no es preciso, daría diferentes resultados para la misma dimensión en lecturas repetidas. En la mayoría de los instrumentos, la precisión asume más importancia que la exactitud.
Diferencia entre precisión y exactitud. La exactitud da información respecto qué tan lejos está el valor medido al valor verdadero, mientras que la precisión indica la calidad de medición, sin dar ninguna garantía que la medición es correcta. Estos conceptos se relacionan con errores aleatorios y sistemáticos.
E = VM - VV
%error = (VM-VV)/VV x 100%
La precisión de un instrumento siempre se expresa en términos de error. El instrumento es más preciso si la magnitud del error es bajo. Es esencial evaluar la magnitud del error de la magnitud siendo medida por otros medios ya que el valor verdadero es raramente conocido, debido a la incertidumbre asociada al proceso de medición. Para estimar la incertidumbre del proceso de medición, uno necesita considerar los errores constantes y sistemáticos, y además, otros factores que contribuyen a la incertidumbre debido a la dispersión de los resultados respecto del promedio. Consecuentemente cuando la presición es un criterio importante, los componentes ensamblados son fabricados en la misma planta y las mediciones son obtenidas con los mismos estándares y la misma presición interna de medición, para lograr la intercambiabilidad de fabricación. Si los componentes a ser ensamblados están fabricados en distintas plantas y ensamblados en otro lado, la exactitud de la medición de ambas plantas estandarizadas verdaderamente, se vuelve muy importante.
Para mantener la calidad de los productos manufacturados, la exactitud de medición es una característica importante. Por tanto, se vuelve esencial conocer los diferentes factores que afectan la exactitud. El factor de los sentidos afecta la exactitud de medición, sea el tacto o visión. En los instrumentos que tienen una escala y un puntero, la exactitud de medición depende del efecto de límite, esto es, el puntero se mueve o no se mueve. Debido a que la exactitud de medición siempre se asocia con algún error, es esencial diseñar el equipo de medición y los métodos usados, en tal manera que el error de medición sea minimizado.
Dos términos asociados con la exactitud, especialmente cuando uno se esfuerza por más exactitud en el equipo de medición: sensibilidad y consistencia. La proporción de cambio de una indicación de un instrumento respecto al cambio de la cantidad siendo medida, se define como <<sensibilidad>>. En otras palabras, la habilidad del equipo de medición de detectar pequeñas variaciones en la cantidad siendo medida. Cuando se realizan esfuerzos para incorporar mayor exactitud en equipos de medición, su sensibilidad aumenta. El grado permitido de sensibilidad determina la exactitud del instrumento. Un instrumento no puede ser más exacto que el grado permisible de sensibilidad. Es muy pertinente de mencionar aquí que el uso innecesario de un instrumento de medición más sensitivo que lo necesario es una desventaja. Cuando las lecturas sucesivas de una cantidad medida obtenidas desde el instrumento de medición son las mismas todo el tiempo, el equipo se dice que es <<consistente>>. Un instrumento extremadamente exacto posee sensibilidad y consistencia. Un instrumento muy sensitivo puede no ser consistente, y el grado de consistencia determina la exactitud del instrumento. Un instrumento que es ambas cosas, consistente y sensitivo, no necesariamente es exacto, porque su escala puede estar calibrada con un patrón o referencia equivocado. Los errores de medición serán constantes en tales intrumentos, los cuales fueron reparados en la calibración. Es también importante observar que si el aumento es mayor, el rango de medición disminiuye y, al mismo tiempo, la sensibilidad aumenta. Las variaciones de temperatura afectan a un instrumento y se necesita ser más habilidoso para manejarlo. El "rango" se define como la diferencia entre los valores mínimos y máximos que un instrumento puede medir. Si un instrumento tiene un escala de lectura de 0.01-100 mm, entonces el rango del instrumento es 0.01-100 mm.
Exactitud y costo
Se puede observar de la figura que a medida que la exactitud aumenta, el costo aumenta exponencialmente. Si se debe medir la tolerancia de un componente, entonces la exactitud requerida será normalmente el 10% de los valores de tolerancia. Demandar alta exactitud al menos que sea absolutamente requerida, no es viable, ya que incrementa el costo del equipo de medición y por tanto el de inspección. En adición, hace al equipo de medición será no confiable, debido a que mayor exactitud aumenta la sensibilidad. Por tanto en la práctica cuando se diseña un equipo de medición, la exactitud deseada/requerida a considerar, depende de la calidad y confiabilidad del componente/producto y costo de inspección.
Incertidumbre y su relación con las variables estadísticas
Cualquiera sea el medio con el cual se realice la medición, el resultado final debería expresarse como un intervalo que mejor represente el rango donde se encuentra el valor deseado. Por ejemplo, un experimentador debería poder asegurar que la longitud de una notebook se encuentra entre 29.4 cm y 29.6 cm.
Esta es una forma perfectamente válida de expresar el resultado. Sin embargo, es deseable reformular la medición de manera más compacta, escribiéndola como:
Si bien esta expresión no es más que una forma distinta de representar el intervalo original, ofrece ciertas ventajas. En primer lugar, introduce un valor numérico, ±0.1 cm, que denominamos incertidumbre de la medición. La magnitud de la incertidumbre nos permite juzgar la calidad del proceso de medición. Además, podemos utilizar este valor en cálculos sucesivos de incertidumbre para evaluar la propagación de errores en mediciones más complejas.
No obstante, una posible desventaja de esta forma de expresión es que siempre aparece un valor central (en este caso, 29.5 cm). Es importante recordar que solo la cantidad completa (29.5 ± 0.1 cm) representa adecuadamente la medición. Omitir la incertidumbre podría llevar a una falsa sensación de precisión. Por lo tanto, es fundamental adoptar la práctica de asociar un valor de incertidumbre con cada medición, tanto al momento de la observación como al expresar o utilizar los datos en cálculos posteriores.
Relación entre incertidumbre y variables estadísticas
En estadística, existen varias herramientas que nos permiten analizar un conjunto de mediciones:
- Promedio (media aritmética): Es la suma de todos los valores dividida por la cantidad total de datos. Representa el valor medido más probable.
- Mediana: Es el valor central cuando los datos están ordenados.
- Moda: Es el valor (o valores) que más se repiten en el conjunto de datos.
- Desviación estándar: Mide la dispersión de los datos respecto al promedio. Cuanto mayor sea, más dispersos estarán los valores medidos.
En metrología, estas herramientas estadísticas adquieren un significado físico:
- El promedio representa la medida central. (No debe confundirse con la mediana, ya que el promedio tiene en cuenta todas las mediciones y su distribución).
- La desviación estándar representa la incertidumbre absoluta de la medición. Nos indica cuán dispersos están los valores alrededor del promedio y, por lo tanto, cuán confiable es la medición.
Por ejemplo, si realizamos múltiples mediciones de una longitud y obtenemos:
Aquí:
- 21.0 mm es el promedio de todas las mediciones.
- ± 0.5 mm es la incertidumbre absoluta, equivalente a la desviación estándar.
Esto indica que el valor real de la medición se encuentra probablemente dentro del intervalo 20.5 mm a 21.5 mm.
Incertidumbre relativa
La incertidumbre absoluta nos indica la magnitud del error en las mismas unidades que la medición. Sin embargo, para evaluar qué tan significativa es esa incertidumbre, se introduce el concepto de incertidumbre relativa (IR), que se calcula como:
Expresada en porcentaje:
Ejemplo de incertidumbre relativa
Para el caso de la notebook:
En porcentaje:
Este valor nos proporciona una mejor idea de la calidad de la medición. Cuando la incertidumbre relativa es baja, la medición es más precisa.
Si comparamos dos mediciones:
- 29.5 ± 0.1 cm → Incertidumbre relativa = 0.3%
- 5000 ± 0.1 cm → Incertidumbre relativa = 0.002%
Aunque ambas mediciones tienen la misma incertidumbre absoluta (±0.1 cm), en el segundo caso el error es insignificante respecto al tamaño del objeto medido.
Por esta razón, la incertidumbre relativa es fundamental para comparar mediciones de diferentes magnitudes y evaluar su precisión. Además, al ser una relación entre dos valores de la misma unidad, es adimensional.
Conclusión
El uso de herramientas estadísticas en metrología nos permite evaluar la precisión y confiabilidad de las mediciones. La incertidumbre absoluta nos da un rango de confianza en las unidades de la medición, mientras que la incertidumbre relativa nos permite comparar mediciones de diferentes magnitudes. Ambas deben expresarse y considerarse en cualquier medición para evitar falsas interpretaciones y mejorar la calidad del proceso de medición.




